
Yo llegué el año ’92 a Tierra Amarilla desde Lota y yo era chica, tenía entre 12 y 13 años y nos vinimos con mis papás –Manuel Badilla y Elizabeth Castro- buscando un mejor futuro en las minas de carbón, entonces, nos radicamos definitivamente, porque nos fue bien, mis papás lograron emprender un negocio y yo me casé con un tierrraamarillano, tuve tres hijos, me puse a estudiar y ahora me dedico a la banquetería, pero en forma paralela me dedico a la crianza de mis hijos y cuando hay eventos trabajo para el municipio, por ejemplo. Además, hay que decir que mi esposo ha sido un gran apoyo en todos mis proyectos.
Lo que más me gusta de Tierra Amarilla es la tranquilidad y el clima, porque acá yo puedo decir con tranquilidad que los niños pueden estar en un ambiente acogedor, familiar, puede uno caminar hasta altas horas de la noche por las calles de Tierra Amarilla, todos nos conocemos y existe el saludo y eso es gratificante y ésa es una de las razones por las que no me quiero ir de Tierra Amarilla.
Como mensaje, le diría a los tierraamarillanos que mantengan la unión y fortalezcan la amistad, porque a veces se desprestigian unos con otros, pero al final somos uno solo y hay que ser productivos y siempre tener iniciativas buenas y positivas, organizándonos más como comuna y dejar de lado las malas intenciones. Les diría que saquemos adelante a Tierra Amarilla, porque es muy buena la comuna y la gente que vive aquí es muy generosa.











Grande Carolina!!
Conozco a esta mujer, muy emprendedora, buena dirigente social, de verdad considero que es una fiel representante tierra amarillana, pues con esfuerzo logra sus metas. Felicitaciones Carolina.