Hacemos un llamado a todos y todas quienes reciben estos envíos a operar con el mismo entusiasmo que los Compañeros de Redacción Piensa Chile. Nos queda más de un mes para preparar una Protesta Popular que sea el inicio de movilizaciones sociales, que de verdad permitan a los Pueblos, los Trabajadores, los Explotados y al conjunto del Campo Popular, empezar a golpear la mesa e instalar las demandas necesarias para la emancipación total del régimen capitalista.
El Comando por los Derechos Sociales y Populares, pretende ser un instrumento político-social que permita la articulación de todos y todas, quienes luchan en contra del sistema de dominación capitalista. La Idea, es la articulación de un vasto Movimiento Popular que se levante, arrancando desde la memoria de fuego de nuestras luchas pretéritas, las actuales y las futuras. Un Movimiento Popular que asuma las luchas de todos y todas, quienes antes que nosotros se la jugaron, con decisión, alegría y subversión por derribar el reino del todavía, ese que nos hacen creer que es eterno e inmutable.
Estamos en los momentos precisos para la generación de un Movimiento Popular, que inicie el trabajo cotidiano por donde corresponde, es decir, por el principio y eso significa asumir la tarea de politizar a quienes fueron despolitizados, a quienes se les ofreció el sueño de sus vidas, en módicas cuotas mensuales. Debemos comenzar por despertar al dormido y ello no encierra ninguna acción heroica, sino que simplemente retomar los principios de Luis Emilio Recabarren, de la convicción de Clotario Blest, de la fortaleza de Salvador Allende, la osadía de Miguel, Tamara, Marco Ariel, Marta, nuestros Hermanos de los Pueblos Originarios, de los Camaradas Libertarios.
Asumir las reivindaciones por el Pan, la Democracia y la Justicia como eje de nuestras acciones
Pero, no somos sólo Memoria. Debemos inyectar a este Movimiento Popular sangre y savia nueva, nuevos dirigentes, comprometidos con sus luchas. Las viejas generaciones deben generosamente dar el espacio necesario a los jóvenes que se abren paso en las luchas populares.
Nos encontramos en el segundo en que podemos deponer nuestras diferencias, que son fundamentales entre nosotros, pero que no son asumidas por el conjunto del Campo Popular. Es el momento de asumir que todas las formas de lucha son necesarias, pero que como siempre, es la correlación de fuerzas las que nos debe indicar el paso de cada momento. Asumir las reivindaciones por el Pan, la Democracia y la Justicia como eje de nuestras acciones. Debemos entender algo tan simple, como que solos nada lograremos, y que sólo la unidad de las diversas iniciativas nos puede permitir aumentar nuestras fuerzas, y de verdad, dar los golpes donde corresponde y como corresponde.
En definitiva, ir construyendo un Movimiento Popular no domesticado, que no esté al servicio de ninguna negociación o componenda. Un Movimiento Popular que se forje al calor de las luchas, de las demandas, que reclaman el respeto a nuestros derechos.
Y todo eso, no nace, como todos y todas sospechamos, el 11 de marzo de 2011, sino que hunde sus raíces en la historia y recomienza cada día. Hemos perdido mucho tiempo, 25 años, es decir un cuarto de cualquier vida.
El Comando (y el Comando somos todos y todas, los anticapitalistas de cualquier color, textura, peso, mensaje, acción, formato, que sólo tienen en común el trabajo, el hacer) sabe que el 11 es un ensayo de lo que podemos empezar a instalar. El Comando sabe que además de combatir en contra del capitalismo, debe afrontar los ánimos derrotistas, de los que se sienten bien en su capilla, en su espacio. Tenemos que derrotar a los que nos dicen que todavía no, que debemos esperar a que se den las condiciones.
El llamado para el 11 de marzo de 2011, es un llamado a la acción, que se puede expresar de mil formas:
- en llegar más tarde a la pega,
- en un rayado hecho en una calle de nuestro barrio o de la pega
- en un mural,
- en un acto cultural,
- en caceroleos,
- en velatones,
- en agitación en puntos concurridos,
- en participar en la marcha de las 12 horas desde la Plaza de Armas hasta La Moneda,
- en participar en las marchas en provincias y regiones hasta las Gobernaciones o Intendencias,
- en discusiones en colegios, liceos y universidades,
- en reclamar por las alzas del Transantiago, del metro, de los limones y otros alimentos o servicios básicos.
En suma, hacer del 11 un día distinto, que rompa lo fome de estos 21 años de "democracia protegida", de "baja intensidad". Instalar los 11 de cada mes como un ciclo de Protestas Populares, que vaya potenciando al Gigante Popular. No olvidando que el 11 de julio, se cumplen 40 años de la ley que permitió nacionalizar el cobre, lo que nos debe convocar a posesionar como idea-fuerza dicho evento.
De lo contrario, seguiremos haciendo los mejores balances, los más sesudos diagnósticos de la realidad nacional y mundial, seguiremos como comentaristas, como espectadores. De lo contrario, seguiremos conversando en los asados o bares de lo mal que estamos, pero sin hacer nada para que todo cambie. Es decir, lo que ya se ha vuelto un lugar común: es preferible el voluntarismo a permanecer en el inmovilismo, tan propicio para el sistema de dominación.
Pese a todo, lo que parecía una idea descabellada, ha ido sumando voluntades. Y en esta iniciativa quedan vacantes.
Finalmente, hacemos nuestro el pensamiento que aparece en la página de los Compañeros del Comité de Unidad Revolucionaria: "VAMOS A VENCER, NO PORQUE SEA NUESTRO DESTINO O PORQUE ASÍ ESTE ESCRITO, SINO PORQUE ESTAMOS TRABAJANDO Y LUCHANDO PARA ESO".
Fraternalmente,
COMANDO POR LOS DERECHOS SOCIALES Y POPULARES.
¡SÓLO LA LUCHA NOS HARÁ LIBRES!










ja
jajajajajajajajajajajajajajaja se vera lindo todo rayado