
Yo llegué a Tierra Amarilla a los diez años, producto de la separación de mis padres y mi vida acá ha sido buena, porque conocí a una gran familia, la de mi esposo, Luis Zavala; ellos hicieron grandes cosas por esta comuna.
Yo soy casada, tengo tres hijos y siete nietos muy habilidosos e inteligentes.
A mí me gusta vivir en esta comuna, porque me gusta la gente, son muy humanitarios; a todo el que llega lo reciben bien, en sus casas, sin importar cómo sean o si tienen cosas con qué recibirlos, por último ofrecen agua o una tacita de té. La gente acá es amorosa y no importa de qué nivel social sean, qué pensamientos políticos tengan o de qué religión sean, acá somos todos amigos.
Además, acá hay buenos trabajos para los hijos, para que tengan sus cosas y sean buenas personas, porque Tierra Amarilla es una zona minera muy buena.
Como mensaje les diría que no se olviden nunca de dónde son y cómo son. Que sigan siendo siempre grandes personas y que cuiden a sus hijos. Que seamos grandes.











felicitaciones
Es tan dificil hoy por hoy decir cosas como las que tu has dicho, ya que por cierto, cuesta ver la transparencia en las personas.
Usualmente , se vé diferente como ser sacando defectos u otros detalles no importantes , pero otros que si lo son como la desconfianza y entonces eso aumenta las malas relaciones y si que fue muy grato , es grato , es sorprendente, oir que hay personas que confian en las personas de su propio entorno y de su propio lugar de donde viven.
Que bien suena aquello de querer que no cambien que crezcan como personas, hablar bien de sus vecinos , muy bonito por eso felicitaciones.
Chao Victoria